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Volver atrás Nota de prensa

Zeolitas con gran potencial

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11/03/2026

Un equipo del Instituto de Tecnología Química (ITQ), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y de la Universitat Politècnica de València (UPV), ha patentado una ruta de síntesis para producir zeolitas halogenadas —un material poroso modificado para integrar yodo y bromo en su estructura— de forma natural, en un solo paso y sin emplear sustancias químicas. Este avance no solo simplifica y abarata los costes de producción frente a los métodos tradicionales, sino que abre la puerta a su aplicación en procesos catalíticos, electrónicos, clínicos y antisépticos. El potencial de la nueva metodología ha impulsado los trabajos previos para crear una spin-off que permita transferir los resultados del laboratorio al mercado.

Las zeolitas son materiales cristalinos de silicio y aluminio con una estructura formada por microporos que permiten la entrada de moléculas en su interior. Durante la síntesis o fabricación artificial, estas moléculas definen la forma y tamaño de los poros para obtener propiedades específicas. Su composición final permite a estos minerales actuar como filtros inteligentes con multitud de aplicaciones, siendo ampliamente utilizados en procesos catalíticos (para aumentar la velocidad de una reacción química).

La principal innovación protegida en la patente, desarrollada por el Grupo de Catálisis para Reacciones Orgánicas Sostenibles del ITQ (CSIC-UPV), es una nueva ruta de síntesis de zeolitas halogenadas a partir de haloalcanos, que son unas moléculas orgánicas muy utilizadas en la industria química y que están formadas por cadenas de carbono e hidrógeno. En estos compuestos, algunos de los átomos de hidrógeno se sustituyen por átomos de halógenos, en este caso de yodo y bromo.

Mediante la nueva ruta de síntesis de zeolitas halogenadas a partir de haloalcanos se obtiene triyoduro y tribromuro, compuestos formados por tres átomos del mismo halógeno: yodo y bromo, respectivamente. Sus aplicaciones son numerosas, pudiéndose emplear, por ejemplo, como catalizadores heterogéneos para aumentar la velocidad de algunas reacciones químicas orgánicas, o como electrolitos para celdas fotovoltaicas basadas en perovskitas, un material con gran potencial para producir módulos solares.

Otro uso innovador es como agente de desinfección de superficies, aguas o heridas cutáneas, gracias a la liberación controlada de triyoduro. En este último caso, el empleo de zeolitas halogenadas permitiría producir agentes desinfectantes yodados en polvo, lo que supondría una revolución en el mercado, ya que a día de hoy solo se encuentran en estado líquido. Los resultados de las pruebas biológicas realizadas, en cuanto a la eliminación de hongos y cultivos bacterianos, son iguales o superiores respecto a los obtenidos con la povidona yodada comercial.

“Este avance científico abre la puerta a aplicaciones novedosas en diferentes sectores, porque como material sólido actúa como un catalizador heterogéneo altamente eficiente y como un electrolito innovador para celdas fotovoltaicas. Sin embargo, su impacto más humano reside en el ámbito clínico y sanitario porque permite la liberación controlada de yodo para la potabilización de agua, la desinfección prolongada de superficies hospitalarias e, incluso, como suplementación de yodo mediante dispositivos de liberación tópica a partir de parches”, detalla Judit Oliver, científica titular del CSIC en el ITQ (CSIC-UPV).

Procedimiento innovador

La tecnología patentada está basada en un nuevo procedimiento que genera in situ aniones (partículas con carga negativa) de triyoduro y tribromuro en el interior de zeolitas, tanto con estructura de grandes cavidades interconectadas (FAU) como con estructura tridimensional con canales sinuosos (BEA). La novedad radica en un nuevo método de síntesis del material: mientras que los procesos conven