Abstract
Este estudio evalúa el impacto medioambiental de las actuaciones de repavimentación en la autovía M-50 (Madrid, España), a partir de un análisis antes-después basado en datos de vehículos conectados. El objetivo fue cuantificar el efecto de la mejora de la regularidad superficial sobre el consumo de combustible y las emisiones de CO¿ de los vehículos. La metodología se estructuró en cinco fases: (i) validación de datos de regularidad procedentes de vehículos autónomos y conectados; (ii) caracterización del parque de vehículos; (iii) recopilación y filtrado de datos de vehículos conectados; (iv) tramificación de la vía según la regularidad, el trazado en alzado y las zonas intervenidas; y (v) análisis comparativo antes-después.
El parque vehicular estuvo compuesto mayoritariamente por turismos diésel (45%) y gasolina (30%), furgonetas (12%), camiones (8%) y autobuses (5%). Se analizaron tramos homogéneos en condiciones de hora valle para evitar distorsiones por congestión, comparando datos de noviembre de 2023 y 2024, asegurando condiciones climáticas similares. Se estudiaron siete tramos intervenidos en sentido creciente de circulación (¿30 km) y tramos de control sin actuaciones. Los datos incluyeron velocidad, consumo, emisiones y regularidad superficial.
Los resultados mostraron mejoras significativas tras la repavimentación: (i) reducción de la regularidad, (ii) aumento de la velocidad media y (iii) disminución del consumo y las emisiones. Asimismo, se identificó que el trazado en alzado influye notablemente, siendo los beneficios mayores en tramos con mayor inclinación media. En promedio, se logró una reducción del 9¿10¿% en consumo y emisiones. Teniendo en cuenta que por esta carretera transita aproximadamente 115.000 veh/día y suponiendo una distribución 50-50 entre sentidos de circulación, se estimó un ahorro diario en los tramos intervenidos ¿sentido creciente¿ de 16.206 litros de combustible y 43,75 toneladas de CO¿, que anualmente equivale a aproximadamente 6 millones de litros de combustible y casi 16.000 toneladas de CO¿. Estos resultados evidencian el potencial de las actuaciones de mejora del pavimento para contribuir a la descarbonización del transporte.