Mejora del cocinado para obtención de alimentos de calidad

El menor tamaño de hogares y a la menor disponibilidad de tiempo para cocinar, hace que los consumidores recurran cada vez más a la compra de productos empaquetados, formatos más pequeños y platos preparados, todo ello sin dejar de lado una creciente exigencia en su calidad. Cuando se produce el cocinado de los alimentos, los cambios en la funcionalidad de sus principales componentes estructurales, viene determinada por los cambios que se producen en sus componentes químicos. Conocer estos cambios, permite solucionar posibles problemas y plantear las modificaciones necesarias en las formulaciones de los alimentos y en las condiciones de cocinado para obtener óptimos resultados acorde con las exigencias de los consumidores.

Aplicaciones

  • Sector agroalimentario: comida precocinada y lista para consumir, catering, restauración, etc.

Ventajas técnicas

  • Mejora de los equipos para la optimización del cocinado. Optimización de la formulación mediante la selección de las materias primas e ingredientes más idóneos.

Beneficios que aporta

  • El conocimiento de los cambios químicos y estructurales durante el cocinado permite prevenir los problemas que puedan surgir e incidir de una manera eficaz sobre el mismo. Esto permitirá un ahorro de tipo económico y de tiempo.

Experiencia relevante

  • El Grupo de Microestructura y Química de Alimentos tiene una importante trayectoria de participación en proyectos de investigación competitivos financiados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología y la Comisión Europea. Para el desarrollo de los mismos se han establecido colaboraciones con empresas de distintos subsectores dentro del sector agroalimentario: panificación y bollería industrial, elaboración de productos lácteos, comidas preparadas, aditivos e ingredientes, turrón, sector hortofrutícola, productos cárnicos y derivados de la pesca.