Control de la hermeticidad de fuentes radiactivas encapsuladas mediante frotis húmedo

Las pruebas de hermeticidad que se realizan a intervalos periódicos sobre las fuentes radiactivas encapsuladas tienen como objetivo principal la prevención de los posibles riesgos de contaminación, externa e interna, que podrían derivarse de una pérdida de hermeticidad de las mismas.

Gracias a estas pruebas es posible detectar con rapidez cualquier fuente radiactiva encapsulada que haya dejado de ser estanca, por haber estado sometida a tensiones excesivas o a un uso prolongado, y por tanto, sea necesario proceder a su retirada y aislamiento.

Por este motivo, la realización de pruebas de hermeticidad es fundamental en el control radiológico de las fuentes radiactivas encapsuladas. Uno de los métodos de prueba a utilizar es el Frotis.

La prueba de frotis consiste en tomar una muestra (denominada frotis) frotando cuidadosamente la superficie de la fuente, o algunas partes de ella, con un material absorbente, y determinar posteriormente la actividad del material radiactivo presente en la muestra.

El Laboratorio de Radiactividad Ambiental de la UPV, encuadrado dentro del Grupo de Medioambiente y Seguridad Industrial -MEDASEGI- lleva a cabo frotis por vía húmeda, es decir, empleando un disolvente adecuado para humedecer el material absorbente y que recoja el material radiactivo con mayor eficiencia.

Dependiendo del tipo de isótopo que presente la fuente encapsulada que se vaya a controlar, la medida del frotis se realizará con un detector gamma (para isótopos de emisión gamma) o con un detector de centelleo líquido (para isótopos de emisión alfa o beta).

El Laboratorio lleva a cabo controles de hermeticidad de fuentes encapsuladas que existen en la UPV. Igualmente, realiza el control de hermeticidad en aquellas instituciones o empresas que así se lo solicitan.

Aplicaciones

  • Control de la hermeticidad de fuentes radiactivas encapsuladas

Ventajas técnicas

  • El frotis húmedo presenta la ventaja principal de poder realizarse "in situ", en el lugar donde se encuentra la fuente encapsulada a evaluar. Además, a diferencia de otros tipos de controles de hermeticidad, no es necesario desalojarla del equipo en el que se encuentre. Si la fuente no está accesible se busca una superficie equivalente que sea indicativa de la potencial contaminación. Por otro lado, el frotis en húmedo tiene una mayor eficiencia que en seco. Todo ello contribuye a que el frotis húmedo sea la técnica más sencilla y que produce mejores resultados para el control de hermeticidad de fuentes encapsuladas.

Beneficios que aporta

  • Control de la pérdida de hermeticidad en fuentes radiactivas encapsuladas y conocimiento de los niveles de contaminación de dichas fuentes a los efectos de cumplimiento de normas o reglamentos o para progreso del conocimiento.

Experiencia relevante

  • El Laboratorio lleva a cabo controles de hermeticidad de fuentes encapsuladas que existen en la UPV. Así mismo, realiza el control de hermeticidad de fuentes en aquellas instituciones o empresas que así lo solicitan.