Desarrollo de métodos de cultivo forzado de azafrán que incrementan la rentabilidad y competitividad

El interés creciente en materia de seguridad alimentaria ha conducido en los últimos años a la preferencia de los colorantes y aditivos naturales, en lugar de los productos químicos sintéticos. Asimismo, se ha incrementado la atención hacia los alimentos nutraceúticos. En este contexto, el azafrán cobra especial importancia en Europa, que se ve acrecentada por sus potenciales aplicaciones biomédicas.

España es el principal país comercializador y distribuidor de azafrán en el mundo, exportando a más de 75 países. No obstante, la elevada exigencia de mano de obra de este cultivo y la falta de innovación ha hecho que la producción se haya desplazado a países con un menor desarrollo económico, fundamentalmente Irán, que produce más del 80% del azafrán mundial.

Hoy en día, la obtención de azafrán en Europa necesita una modernización de su cultivo y procesado, con el desarrollo de técnicas que permitan hacerlo atractivo, económicamente y en términos de confort. Una alternativa es el cultivo en invernadero extendiendo el período de floración, lo que incrementaría la producción, que sería además más uniforme en cantidad y calidad, y aumentaría el confort de las operaciones de recolección y monda. Este sistema requiere de un conocimiento exhaustivo de los mecanismos de regulación de la floración, que permitan programar la utilización del invernadero y obtener un rendimiento máximo por unidad de superficie. Una alternativa también de interés es trabajar en el ámbito del cultivo ecológico, en creciente demanda en este producto.

Dentro de este campo, investigadores del Grupo de Fisiología Vegetal, de la Universitat Politècnica de València, llevan trabajando en el control de la floración del azafrán y en la fisiología de esta especie más de 15 años, y se ha conseguido la extensión del período de producción en más de 5 meses, mientras que el cultivo tradicional tiene un período de recolección de 15 días.

Los conocimientos alcanzados hasta la fecha permiten un cultivo forzado con las siguientes ventajas: una mayor producción por hectárea (al menos 10 veces superior), una extensión del período de producción y una mecanización de la recogida y procesado. Se evita así la necesidad de mano de obra abundante durante cortos periodos de tiempo y el problema de las inclemencias climáticas que estropean la flor. Este cultivo forzado, por otra parte, exige una inversión en instalaciones, una mayor preparación de los productores, y apoyo técnico adecuado.

Las líneas de investigación que el grupo de Fisiología Vegetal ha desarrollado en el marco tanto de proyectos nacionales e internacionales, como en sus contratos con empresas privadas, incluyen: el control de la floración, la fisiología del desarrollo del cormo, así como la caracterización de especies cercanas del mismo género que podrían constituirse como cultivos alternativos y complementarios al azafrán. El trabajo desarrollado por los investigadores hace posible que puedan llevar a cabo este asesoramiento en sistemas innovadores de producción de azafrán y otras especies de este género.

Aplicaciones

  • Cultivo azafrán

Ventajas técnicas

  • Mecanización de la recogida y procesado

Beneficios que aporta

  • Mayor producción por hectárea (al menos 10 veces superior)
  • Extensión del período de producción
  • Reducción necesidad de mano de obra abundante durante cortos periodos de tiempo

Experiencia relevante