Planificación y Gestión de residuos sólidos

La Directiva Marco de Residuos constituye el principal instrumento normativo para cambiar el enfoque de la gestión de los residuos en Europa, al centrar su objetivo en la prevención y el reciclado y reforzar el principio de jerarquía en las opciones de gestión de residuos. Siguiendo esta jerarquía, la prevención es la mejor opción de gestión seguida y en este orden, de la preparación para la reutilización, del reciclado, de otras formas de valorización (incluida la energética) y por último de la eliminación (el depósito en vertedero entre otras).

Posteriormente, y en el marco de la Estrategia 2020, ¿la Hoja de ruta hacia una Europa Eficiente en el uso de los recursos¿ recoge los objetivos y los medios para trasformar la economía actual, basada en el uso intensivo de los recursos, en un nuevo modelo de crecimiento basado en el uso eficiente de los recursos. Dicha transformación debe ir acompañada de cambios muy importantes en los ámbitos de la energía, la industria, la agricultura, la pesca, el trasporte y en el comportamiento de los productores y los consumidores.

El objetivo es convertir a Europa en una sociedad eficiente en el uso de los recursos, que produzca menos residuos y que utilice como recurso, siempre que sea posible, los que no pueden ser evitados. En definitiva se trata de sustituir una economía lineal basada en producir, consumir y tirar, por una economía circular en la que se reincorporen al proceso productivo una y otra vez los materiales que contienen los residuos para la producción de nuevos productos o materias primas. En este planteamiento, el reciclaje o la valorización material de los residuos, juegan un papel primordial.

Las Plantas actuales de tratamiento de Residuos, a pesar de recuperar un porcentaje elevado de materiales (plásticos, metales férricos y no férricos, tetrabriks, etc.) así como la casi totalidad de la fracción orgánica de los RUM siguen teniendo un porcentaje de rechazos próximo al 60%. Este porcentaje de acuerdo con la legislación actual debe quedar por debajo del 44% y la tendencia es que en un futuro próximo desde Europa se obligue a porcentajes todavía mucho más bajos próximos al 25% o menores.

Si bien es posible actuar sobre las actuales líneas de pre-selección para mejorar los rendimientos de recuperación de subproductos, así como optimizar los tratamientos sobre la fracción orgánica de los residuos implantando la recogida selectiva de esta, otra forma de reducir los porcentajes de rechazos es actuar directamente sobre estos mediante la fabricación de combustibles alternativos a partir de los rechazos de las plantas de tratamiento.

Los combustibles alternativos sintetizados a partir de residuos son combustibles derivados de residuos (CDR) que, en caso de cumplir los estándares fijados por la Unión Europea, tendrían la consideración de Combustibles Sólidos Recuperados (CSR). Es decir, todos los combustibles alternativos sintetizados a partir de residuos son CDR, pero sólo aquellos que cumplen ciertos estándares de calidad son CSR.

Los rechazos de las plantas de tratamiento de residuos, cuyo destino es la eliminación en vertedero, pueden ser convertidos tanto en CSR como en CDR, aunque la heterogeneidad de las entradas en las plantas de tratamiento de residuos disminuye las opciones de fabricación de CSR. Dentro del departamento de Ingeniería Hidraúlica y Medio Ambiente de la Universidad Politécnica se pretende investigar las dos opciones, analizando las ventajas e inconvenientes en ambos casos.

Los combustibles alternativos sintetizados a partir de residuos se pueden aprovechar en centrales térmicas o en hornos industriales como combustible de sustitución. La utilización de combustible alternativo sintetizado a partir de residuos está sometida a la normativa de incineración de residuos, la cual establece unos valores límites de emisión específicos, más restrictivos que los que afectan a plantas industriales con procesos térmicos que utilizan combustibles

Aplicaciones

  • Fabricación de combustibles alternativos a partir de los rechazos de las plantas de tratamiento.

Ventajas técnicas

Beneficios que aporta

  • Mejora de los rendimientos de recuperación de subproductos, Optimizar los tratamientos sobre la fracción orgánica de los residuos

Experiencia relevante