Resumen
La enfermedad de Wilson (EW) es un trastorno hereditario del metabolismo del cobre causado por mutaciones en ATP7B, que codifica para una proteína transportadora del cobre en el hígado; su mal funcionamiento provoca un fallo en la excreción biliar y la acumulación progresiva de este metal en el organismo, especialmente en hígado y cerebro.
Se abordó el estudio genético de ATP7B en una colección de muestras que comprende 73 casos índice. En la serie clínica objeto de estudio en este trabajo, que incluye 25 familias evaluadas clínicamente con la escala de Leipzig, se identificaron mutaciones bialélicas en 22 casos (88 %). El estudio del exoma en una de las tres familias restantes reveló que ambos hermanos enfermos eran heterocigotos compuestos para mutaciones en CCDC115, implicado en trastornos congénitos de la glicosilación y asociado a fenotipos Wilson-like. Análisis de expresión de variantes en ATP7B que alterarían el splicing en mRNA procedente de sangre periférica de pacientes portadores así como mediante ensayo de minigenes, mostraron que cinco de ellas alterarían el correcto procesado de los transcritos. La caracterización de una variante novel en el promotor de ATP7B mediante ensayo de luciferasa confirmó una reducción de la actividad del promotor en presencia de dicho cambio. Las familias fEW-30 y fEW-77, con diagnóstico concluyente de EW y alta variabilidad intra-familiar, se seleccionaron para el estudio de modificadores genéticos mediante secuenciación de exoma. Se identificaron variantes candidatas en heterocigosis en MYO5B, CCDC93 y COMMD1, genes que participan en el metabolismo del cobre y/o relacionados con ATP7B. El cribado mutacional de estos cambios en otros pacientes de la serie no permitió establecer correlaciones genotipo-fenotipo que expliquen la variabilidad clínica apreciada. En el análisis comparativo de variantes identificadas en la familia fEW-30, se detectó en heterocigosis en una de las hermanas el cambio c.1255C>T (p.R419C) en LMNA, asociado a laminopatías. Estudios de la respiración mitocondrial y de inducción de estrés oxidativo en fibroblastos de la paciente portadora del cambio mostraron una capacidad limitada de la célula para responder frente a situaciones adversas.
Se ha llevado a cabo la búsqueda de biomarcadores basados en el perfil de miRNAs circulantes en plasma, que sirvan para monitorizar la progresión de la enfermedad en pacientes con EW en tratamiento. En una 1ª cohorte de investigación, compuesta por pacientes pareados por edad y sexo con controles sanos, se identificaron mediante miRNA-seq 18 miRNAs sobrerrepresentados en plasma de pacientes. Destacan miR-122-5p, miR-192-5p y miR-885-5p, previamente asociados a distintos aspectos de enfermedad hepática (esteatosis, hepatitis, fibrosis o hepatotoxicidad), miR-485-3p, relacionado con el metabolismo del hierro, y miR-340-3p, con el de lípidos e insulina. Se analizó mediante qPCR los niveles en plasma de estos cinco miRNAs en mismas muestras de la 1ª cohorte así como en una 2ª cohorte independiente de pacientes y controles. En ambas, se confirmó que miR-122-5p, miR-192-5p y miR-885-5p estaban incrementados en plasma de pacientes EW y que correlacionaban con marcadores bioquímicos de función hepática. El resultado obtenido para miR-485-3p y miR-340-3p fue dispar, al encontrarse disminuidos en plasma de pacientes de la 2ª cohorte, sin poder así concluir su posible implicación en la fisiopatología de la EW. Se exploró la posible utilidad del perfil de miRNAs circulantes miR-122-5p, miR-192-5p y miR-885-5p como biomarcadores de progresión de la enfermedad hepática en pacientes de la 1ª cohorte aplicando modelos de regresión logística. La evaluación de los modelos obtenidos para cada uno de los tres miRNAs mostró un buen rendimiento para clasificar al grupo de pacientes con factores de evolución desfavorable, por tanto se proponen como candidatos para mejorar el seguimiento clínico o comprobar la efectividad de nuevas terapias en la EW.