Resumen
El 21 de enero de 2020, el Gobierno de España declaró la emergencia climática en respuesta al consenso científico que exige una acción urgente para hacer frente al cambio climático. Esta declaración establece como único horizonte posible alcanzar la neutralidad climática en 2050, alineándose con los compromisos de la Agenda 2030. En este contexto, el sector de la edificación, responsable del 40¿% del consumo energético en Europa y del 24,1¿% de las emisiones en España, con un 8,2¿% atribuible a la combustión directa en edificios, adquiere un papel protagonista. La evidente obsolescencia del parque residencial, incapaz de garantizar los niveles de confort, salubridad y eficiencia energética del siglo XXI, convierte su rehabilitación en una de las vías más efectivas para reducir emisiones, tanto operativas como embebidas, que en algunos casos pueden representar hasta el 50¿% del total. Esta investigación plantea una aproximación local a un reto global, centrándose en el caso de la ciudad de Valencia, un entorno urbano que ha alcanzado su límite de expansión territorial y que, en línea con las políticas europeas de "no net land take" para 2050, deberá responder a sus necesidades habitacionales desde el tejido construido existente. En este contexto, se propone una metodología de evaluación energética urbana basada en simulación energética completa mediante arquetipos edificatorios, integrando datos climáticos pasados y escenarios futuros para valorar la evolución de la demanda energética y la eficacia de los planes de rehabilitación actuales. Esta herramienta permite superar las limitaciones de los modelos simplificados y ofrece una base sólida para cuantificar impactos ambientales, económicos y sociales. El estudio incorpora un enfoque transversal que incluye el análisis del ciclo de vida, la rentabilidad del balance de carbono y la viabilidad económica de distintas soluciones, considerando especialmente a los colectivos vulnerables y el papel clave de la pobreza energética. Con ello, se busca no solo contribuir a la mitigación y adaptación climática, sino también construir una hoja de ruta justa y realista hacia la neutralidad, reforzando el papel de la rehabilitación residencial como vector central de resiliencia urbana. Indirectamente, el trabajo contribuye a varios Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente los vinculados con la sostenibilidad urbana (ODS 11), la eficiencia energética (ODS 7), la acción por el clima (ODS 13) y el consumo responsable (ODS 12), alineando sus resultados con los marcos estratégicos nacionales y europeos.