Resumen
Esta tesis se presenta como una aproximación al método de trabajo
desarrollado en el estudio, íntimamente ligado a una trayectoria
personal. Un método en el que es posible identificar una manera
de proceder común en todos los proyectos, un proceso definido
por un binomio indivisible: RAZÓN + EMOCIÓN, que sustenta cada
proyecto en un diálogo mutuo continuo. La ecuación varía en función
de las particulares de cada proyecto, pero el equilibrio entre
razón y emoción y, en especial, la confrontación y el paso de una
a la otra, provoca que cada proyecto emprendido se vaya empapando
de ambas, convirtiendo cada proyecto en un ente vivo, que
evoluciona a medida que avanza, entendido como un órgano modelado,
extraído directamente de la materia amorfa, que se debe
aprender a modelar.
La EMOCIÓN se trabaja tanto en el acercamiento físico al objeto
y a su tridimensionalidad a través del modelado directo e intuitivo,
como en el sentimiento inmaterial que despierta la arquitectura en
los proyectistas y los futuros usuarios. Al mismo tiempo, el proyecto
debe supeditarse a la RAZÓN. Una rigurosa atención a los condicionantes
del lugar, del programa, a las particularidades técnicas y
económicas, consigue que el elemento modelado se consolide racionalmente.
Contenidos en estos dos pilares básicos, se encuentran
muchos otros parámetros que forman parte de la ecuación, los
cuales deben revisarse constantemente. Sin duda, cada proyecto
es una experimentación. Cada nuevo proyecto emprendido genera
un nuevo horizonte, deja un rastro visible -materializado por una
gran cantidad de dibujos y maquetas- que sirven de cuaderno de
bitácora para futuros proyectos, para futuras investigaciones.
Con el fin de ilustrar este método, la tesis se ha apoyado en uno de
los proyectos que con más viveza ha manifestado el proceso de
trabajo de razón y emoción: EL AUDITORIO Y CENTRO CULTURAL
JORDANKI (CKK JORDANKI) EN TORUN.