Resumen
La tesis se compone de cuatro artículos, donde se estudia tanto la relación entre la condición corporal y la movilización de energía en la coneja como el efecto de la selección divergente por variabilidad del tamaño de camada en la condición corporal y movilización de reservas energéticas, como biomarcadores del bienestar del animal, y en el tamaño de camada y sus componentes después de siete generaciones de selección.
El primer artículo examina las relaciones entre las medidas de la condición corporal y la movilización de energía en conejas primíparas a la monta, al parto y a los 10 días tras el parto, a través de un análisis de componentes principales. La condición corporal se midió como el peso corporal y el espesor de grasa perirenal. La movilización de energía se midió como la concentración de ácidos grasos no esterificados en sangre, antes (NEFAb) y después de la estimulación lipolítica con isoproterenol (NEFAr). Todos los pesos y espesores de grasa perirenal se situaron sobre la primera componente principal, exhibiendo altas correlaciones entre ellos independientemente del estado fisiológico donde se midieron (de 0.51 a 0.83). Todas las medidas de NEFAs se localizaron sobre la segunda componente principal, mostrando una baja correlación con las medidas de la condición corporal. Los NEFAb y NEFAr mostraron elevadas correlaciones entre ellos cuando se midieron en el mismo momento (0.65 a la monta, 0.72 al parto y 0.69 a los 10 días tras el parto), pero bajas correlaciones cuando se midieron en diferentes momentos (de 0.09 a 0.20).
El segundo artículo analiza la respuesta correlacionada sobre la condición corporal y la movilización de reservas grasas. El espesor de la grasa perirenal y el incremento de los niveles basales de NEFAs después de su estimulación adrenérgica con isoproterenol fueron medidos a la segunda monta, al parto y a los 10 días tras el parto. El espesor de la grasa perirenal fue similar en ambas líneas a la monta. Sin embargo la línea de alta mostró un menor espesor de grasa que la línea de baja al parto (-0.16 mm, P=0.86), y esta diferencia se mantuvo a los 10 días después del parto (-0.17 mm, P=0.86). Por otro lado, esta línea exhibió un 30% menos de NEFAs al parto que la línea de baja (P=0.96).
El tercer y cuarto artículo estudian la respuesta correlacionada sobre el tamaño de camada y sus componentes. Se realizó una laparoscopía a los 12 días de la segunda gestación para estimar la tasa de ovulación y el número de embriones implantados. Se contabilizó el tamaño de camada al segundo parto. En la última gestación se analizó el desarrollo embrionario a 28, 48 y 72 horas de gestación. La tasa de ovulación fue similar en ambas líneas. La línea seleccionada para reducir la variabilidad en tamaño de camada mostró un mayor número de embriones implantados (1.23, P=1.00) que la línea de alta. También, esta línea mostró un desarrollo de los embriones más avanzado a partir de las 48 horas de gestación, exhibiendo un menor porcentaje de mórulas tempranas tanto a 48 horas (53.32% vs 79.90%, P=0.93) como a 72 horas (3.88% vs 21.04%, P=0.93). Un desarrollo más avanzado del embrión está relacionado con una mayor supervivencia de éste (0.85 vs 0.78, P=1.00). Por otro lado, un mayor atestamiento de embriones en el útero de la línea de baja variabilidad no penalizó la supervivencia fetal, y como resultado, esta línea continuó mostrando un mayor número gazapos al parto (0.98, P=0.96).
En conclusión, el peso y el espesor de grasa perirenal son buenos predictores de las reservas corporales, ambas medidas podrían usarse para estimar los cambios energéticos a medio plazo, mientras que las medidas de NEFAs se deberían usar a corto plazo. La disminución de la variabilidad del tamaño de camada tiene un efecto favorable sobre la condición corporal, la movilización de reservas grasas, el desarrollo y supervivencia embrionaria y el tamaño de camada.