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ELABORACIÓN DE UNA BASE DE DATOS MULTIMODAL Y PLURILINGÜE PARA LA IDENTIFICACIÓN Y CLASIFICACIÓN DE LOS MECANISMOS DE VALORACIÓN HACIA MUJERES Y HOMBRES EN TIKTOK, INSTAGRAM y X (BASE DE DATOS VALORACION MyH REDES)

Departamento De Lingüística Aplicada

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Año de inicio

2024

Organismo financiador

CONSELLERIA DE EDUCACION, UNIVERSIDADES Y EMPLEO

Tipo de proyecto

INV. COMPETITIVA PROYECTOS

Responsable científico

Carrió Pastor María Luisa

Resumen

La mayor parte de las interacciones sociales que realizamos en nuestro día a día conllevan el empleo de alguna de las diferentes formas de comunicación mediada por la tecnología. Es decir, esto significa que con el advenimiento de la Web 2.0 se ha producido una revolución en la forma en la que interactuamos y gestionamos nuestras relaciones personales. En esta línea, Statista sitúa el número de usuarios mensuales activos en redes sociales por encima de los 5.000 millones para el año 2024. De hecho, las estimaciones apuntan que ese año el porcentaje de usuarios de redes sociales en el mundo se acerque al 83%. Otras estimaciones recientes indican que hay alrededor de 2.9 mil millones de usuarios activos en Facebook, 2.0 mil millones en Instagram, 1.051 millones en TikTok y 556 millones en X (Statista 2023). Este creciente aumento del número de usuarios en las redes sociales es justificable teniendo en cuenta que su atractivo va más allá del valor de las redes como fuentes de comunicación. Según Nadkarni y Hofmann (2012), una de las motivaciones fundamentales para su empleo es la necesidad de pertenencia, es decir, el deseo básico de formar vínculos y mantener relaciones con otros usuarios (Baumeister y Leary 1995). En esta línea, numerosas investigaciones se han centrado en explorar los beneficios de estas nuevas formas de relacionarnos, en especial, en lo que respecta a colectivos como el de los adolescentes. Algunos hallazgos señalan, por un lado, la posibilidad que ofrecen las redes sociales de crear fuertes vínculos entre sus participantes gracias a interacciones frecuentes; aunque por otro, se enfatiza que las conexiones que conectan a los participantes son débiles, se dan de forma menos sostenida y durante períodos de tiempo más cortos (Stornaiuolo, 2017). En cualquier caso, resulta innegable que, como señalan estudios recientes, las plataformas de mensajería, y las redes sociales como X se han convertido en los nuevos espacios de socialización adoptando el papel que tradicionalmente asumían las plazas de nuestros pueblos, los centros comunitarios, nuestras iglesias y los vecindarios del pasado (Kumar y otros, 2021). Este hecho resulta aún más significativo en los grupos de edades más tempranas, como son los jóvenes y adolescentes para los que el acceso diario a las redes sociales constituye el vehículo primordial de interacción y socialización con sus pares a través de conexiones virtuales para el entretenimiento y la educación (Boyd 2007; Boyd y Elli).