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Control de calidad en industrias alimentarias

Instituto Universitario de Ingeniería de Alimentos-FoodUPV

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En un entorno competitivo y regulado, las empresas alimentarias enfrentan el desafío de garantizar la calidad y seguridad de sus productos mientras cumplen con los estándares y regulaciones establecidos en la industria. La gestión eficaz de la calidad se ha vuelto crucial para mantener la competitividad y la confianza del consumidor.

Históricamente, las empresas han implementado sistemas de gestión de la calidad basados en normativas como ISO 9000:2000, ISO 14000 para la gestión medioambiental, UNE 81900 para la prevención de riesgos laborales, y ISO 22000 específica para la seguridad alimentaria. Sin embargo, la integración efectiva de estos sistemas y el conocimiento de los mecanismos de regulación y protección de la calidad de los productos agroalimentarios pueden resultar desafiantes para muchas empresas.

El grupo CUINA ofrece colaboración y asesoramiento a las empresas del sector alimentario en la implantación de sistemas de gestión de la calidad. Utilizando su experiencia y conocimiento en normativas como ISO 9000, ISO 14000, UNE 81900 y ISO 22000, el grupo CUINA puede ayudar a las empresas a integrar estos sistemas de manera efectiva, garantizando así la calidad y seguridad de sus productos. Además, proporciona orientación sobre los mecanismos de regulación y protección de la calidad de los productos agroalimentarios, permitiendo a las empresas cumplir con los estándares y regulaciones de la industria de manera eficiente y efectiva.
Responsable científico

Martínez Monzó Javier

Aplicaciones

  • Implantación de sistemas de gestión de la calidad en empresas alimentarias.

Ventajas técnicas

  • Integración efectiva de sistemas de gestión de la calidad basados en normativas reconocidas. Garantía de la calidad y seguridad de los productos alimentarios. Cumplimiento eficiente y efectivo de estándares y regulaciones de la industria.

Beneficios que aporta

  • Mantenimiento de la competitividad y confianza del consumidor en un entorno competitivo y regulado. Reducción de riesgos y costos asociados con la gestión de la calidad. Mejora de la eficiencia operativa y la reputación de las empresas alimentarias.